lunes, 12 de abril de 2010

Estas ahi, lo sé....

Hoy después de pagar la tarjeta y el cable en el banco, me senté en la puerta a esperar un rato a ver si mi viejo se desocupaba o me iba directamente a hacer autorizar las ordenes para el bioquímico.

Me puse los auriculares, y fue inevitable. Mi cabeza comenzó a dar vueltas.

Es increíble lo que uno puede percibir, si nos tomamos un minuto simplemente para observar. Miraba la vereda y veía pasar toda esa gente, tan distinta, tan metida en lo suyo, cada uno protagonista de su propia historia. Las chicas coquetas camino a la facultad, los banqueros que se toman un recreo en el café de la esquina, los empresarios colgados de sus celulares todo el tiempo, el hombre que barre la vereda, la mamá que tiene que hacer trámites y lleva su nene en el coche, para no dejarlo en casa. Casi como que observo en cámara lenta, como el mundo gira y yo sentado mirando. En un momento me acordé que una de las chicas que había conocido el sábado tenia una cara muy familiar. De algún lado la conozco o en algún lado la vi antes, pensé. También puede ser una sensación miá.

Después pensé, muero de ganas por saber a donde te voy a conocer. Estas en algún lado, sola, o acompañada, lejos o mas cerca de lo que imagino. No sé como será esa historia, si falta mucho o poco, si estaré a tu altura, si será mas difícil o mas simple, todavía no se donde estas, no se quien sos, solo se que me gustaría que tengas el pelo lacio, que uses los bolsillos de atrás del jean, que te pintes las uñas de colores raros, que te guste jugar con mi pelo, que no estés pendiente de lo que piensen los demás de vos, si tenés ganas de putearme lo hagas y no te guardes las cosas, que uses zapatillas aun cuando haga calor, que no te importe mojarte bajo la lluvia de verano, que te guste probar comidas nuevas, raras, que no te importe ensuciarte la ropa o las manos de vez en cuando, si tenés ganas de dormir un rato mas porque tenes fiaca lo hagas, que confíes en vos misma, que no te importe que te vea despeinada o todavía con el piyama puesto, que te rías de mis chistes, que disfrutes de las cosas como son, que no te importe demostrarme cariño frente a todos los que nos conocen, por sobre todas las cosas, me gustaria que me digas las cosas de frente cuando tengas ganas de decírmelas y que me quieras tanto como yo te pueda querer, ni mas ni menos.

1 comentario:

  1. Siempre en una relación hay uno que quiere más que el otro...

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